
Hace un par de semanas comunicábamos el asesinato cometido contra un joven que apoyaba la huelga de los subcontratados de ferrocarriles argentinos por parte de la burocracia sindical que con tal de obtener prevendas para los pocos trabajadores de planta se ponen al servicio de la patronal utilizando el matonaje mafioso inclusive en contra de sus mismos hermanos de clase.
Hoy volvemos a dar cuenta de hechos lamentables para el movimiento proletario internacional que si bien ocurrienron hace ya unos días es necesario darlo a conocer para los trabajadores de nuestro país.
Una vez más las noticias vienen de Colombia, hermoso país cafetero que tiene el triste record de ser la tierra donde más sindicalistas mueren año a año. Solo en este año los obreros y sindicalistas asesinados llegan a 40.
El pasado 28 de octubre William Tafur, afiliado al Sindicato de Trabajadores de la Industria Minera y Energética (SINTRAMIENERGÉTICA), salió de su hogar hacia su puesto de trabajo. 2 días después su cuerpo fue encontrado en las calles de la ciudad de Santa Marta, departamento de la Magdalena, con 3 tiros en la cabeza.
William de profesión mecánico, trabajaba hace 8 años para la minera Drummond, curiosamente de capitales yankis. Trabajaba en una mina de carbón como mecánico de rueda.
Los trabajadores de Drummond han padecido toda clase de vejámenes, represión y hostigamiento, situaciones que vivimos cientos de millones de explotados en todos los rincones del planeta, en especial en procesos como los de los trabajadores de Drummond donde desde mayo se planteó un pliego de peticiones y la posterior votación de la huelga. Pero esta situación lleva a tanto que desde el año 2001 se han producido más de 8 asesinatos de trabajadores de esta empresa. Inclusive algunos (3) han sido bajados desde los mismos buses de la empresa y luego asesinados.

Desde los años ´80 los asesinatos de trabajadores y dirigentes sindicales se han hecho común en Colombia, principalemente cuando los grupos guerrilleros comenzaron su ascenso en la lucha contra el Estado colombiano al servicio de EE.UU.
Los trabajadores han sido vícitmas de paramilitares que se encargan de "apretar" a los trabajadores que luchan por sus derechos. Todo esto de la mano con una propaganda patronal que intenta difundir la idea de que los salarios de los trabajadores son muy altos y que ganan mucho más que el resto del pueblo, para así intentar poner a luchar a pueblo contra pueblo, alentando a que delincuentes ataquen a los trabajadores.
Ante esta situación se ennfrentan quienes deciden luchar. Nada entrega el enemigo de manera gratuita. William, mecánico colombiano, ha hecho historia, ha continuado la contradicción histórica entre explotados y explotadores; ha dado curso a la lucha de clases por exigir sus derechos.
Y esa es la misión de cada uno de nosotros. No debemos esperar que el cadáver del imperialismo pase frente a nuestras caras. Debemos organizarnos para la lucha, partiendo desde nuestras reivindicaciones más inmediatas hasta las conquistas políticas en la construcción de la sociedad sin clases.
