
Un grupo de 10 pobladores de la localidad de Caimanes (IV región), aledaña a la Mina Los Pelambres (una de las propiedades más rentables del Grupo Luksic) dio inicio ayer lunes 27 de septiembre a una huelga de hambre indefinida que busca detener el funcionamiento del tranque de relave “El Mauro” de Minera Los Pelambres.
Los pobladores se han tomado la sede del Colegio de Profesores de la ciudad de Illapel donde pretenden permanecer hasta que sus demandas no sean escuchadas. Al mismo tiempo, otro grupo de manifestantes realizó una marcha por las calles de la ciudad de Los Vilos.
En estos momentos el tranque de relaves “El Mauro”, ubicado en las cercanías de la localidad de Caimanes se encuentra con un juicio en tribunales. La empresa monopólica, con amplios nexos en la banca (Banco Chile), la prensa (UCTV) y obviamente con el co-gobierno concertación-derechista ha contado con el apoyo de todos los intendentes de turno para llevar a cabo este tranque, mientras que los pobladores solo han contado con sus propias fuerzas y el apoyo solidario de algunos compañeros de otras luchas.
Entre todas las truculencias realizadas para el funcionamiento de este tranque se encuentra en primer lugar: la remoción de más de 100 sitios arqueológicos de la cultura diaguita, molle e incaica, de más de 2 millones de antigüedad.
Pero lo que más afecta a los pobladores es el hecho de que el tranque de relaves se encuentra instalado en las napas de agua principales que conectan con los afluentes que ocupan la mayoría de los pobladores del sector de Illapel y Los Vilos, pequeños campesinos emprobrecidos por la actividad del gigante minero Luksic que utiliza sus aguas (la que es escasa) para realizar sus procesos mineros. Muchos de estos pequeños trabajadores del campo han debido reconvertir sus labores pasando a trabajar para la misma empresa puesto que el trabajo de la tierra ya no es posible, pero los empleos ofrecidos son sumamente precarios puesto que Los Pelambres mantiene uno de los sistemas de subcontratos más extendidos del país.
Los pobladores han llevado a cabo numerosas movilizaciones, la más importante la de mediados del año pasado cuando tras un derrame contaminante todo el valle del Choapa se vio paralizado por varios días debido a las protestas de las comunidades agrícolas (en varios lugares estas comunidades son administrados por relaciones donde no existe la propiedad privada).

Este año viajaron hasta Santiago para manifestarse en la Moneda (ver fotos) donde entregaron una carta a Piñera, la cual obviamente no surgió efecto por lo cual los pobladores comprendieron que su único camino es luchar.
Fue así como este Lunes 27 decidieron manifestarse en las afueras de la Municipalidad de Los Vilos. Cristian Flores (vocero y dirigente del Comité de Defensa de las Personas de Caimanes) indicó que “se han secado los canales de regadío e incluso afecta el tema del agua potable, todo esto es demasiado y esta protesta es el inicio de una serie de manifestaciones en contra de Minera Los Pelambres de carácter indefinido hasta que podamos sentarnos en una mesa con la Minera y el Gobierno”.
Se debe aclarar que Los Pelambres llegó a un acuerdo con un grupo de personas que también se veían afectados por esta construcción, liderados principalmente por el agricultor (empresario) Víctor Ugarte, éste último recibió gran parte de los 23 millones de dólares que Pelambres le pagó a estas personas.
Los pobladores lamentaron que el Alcalde no se presentara para conversar con ellos y prefiriera participar de la Celebración del Día Mundial del Turismo en un acto que encabezó la Directora Regional de Sernatur, Adriana Peñafiel y el Gobernador de Choapa, Iván Cisterna, en el sector de El Mirador del humedal Laguna Conchalí que administra Minera Los Pelambres. Es decir el Alcalde, como era de esperar, tiene tiempo para los intereses y las prácticas de “responsabilidad social de la empresa” de los Luksic y no para el pueblo.
Tras esto, los pobladores se dirigieron a Illapel donde dieron comienzo a la huelga de hambre. Como era también de esperar al lugar llegó un contingente de Fuerzas Especiales que si bien no reprimió a los pobladores buscó amenazarlos y hacerlos desistir de su lucha.
Por todos lados el dominio de los grandes grupos económicos y el poder del Estado, comienza a ser desafiado por el pueblo organizado que comienza a legitimar que la lucha, la organización y la solidaridad son las armas para avanzar en nuestras demandas.