miércoles, 5 de diciembre de 2007

¿Qué significa la derrota en el referendum?


Alan Woods, El Militante


Aproximadamente a la 1 de la madrugada, después de una larga demora, la ComisiónElectoral Nacional de Venezuela anunció los resultados del referéndum sobre lareforma constitucional. La propuesta de cambio constitucional fuer derrotada por unestrecho margen: 4.504.354 votos en contra (50,70%) y 4.379.392 (49,29%) a favor delSÍ. Poco después, el presidente Chávez apareció en televisión aceptando losresultados. Dijo que las reformas propuestas no se habían aprobado "por ahora", peroque él continuaría la lucha por la construcción del socialismo.El resultado, como sepodía esperar, fue recibido con júbilo por la oposición de derechas y todas lasfuerzas reaccionarias. Por primera vez en casi una década habían conseguido unavictoria. Hubo escenas de alegría en zonas acomodadas de clase media de Caracas."¡Al final hemos demostrado que se puede derrotar a Chávez! ¡Por lo menos hemosdetenido el giro hacia el comunismo! ¡Hemos dado a la chusma una lección!"La alegríade los reaccionarios es prematura y exagerada. Una mirada a los resultados demuestraque la fuerza electoral de la oposición apenas ha aumentado, si se comparan losresultados (después de contabilizar el 88% de los votos) con las eleccionespresidenciales de 2006, la oposición ha conseguido sólo 100.000 votos más, peroChávez ha perdido 2,8 millones de votos. Estos votos no fueron a la oposición sino ala abstención. Este hecho significa que el apoyo a la contrarrevolución no haaumentado de manera significativa desde su punto más alto de hace un año.Cómo"informa" la burguesía a la opinión públicaVarios factores han contribuido a esteresultado. La burguesía tiene en sus manos instrumentos poderosos para moldear a laopinión pública. Organizaron una absoluta movilización de los medios de comunicaciónreaccionarios para realizar una campaña histérica de mentiras y calumnias contraChávez, la revolución y el socialismo. Esta campaña alarmista sin duda tuvo unefecto en los sectores más atrasados de la población.La presión fue despiadada. LaIglesia Católica, encabezada por la reaccionaria Conferencia Episcopal, predicódesde sus púlpitos contra Chávez y el "comunismo ateo". En Últimas Noticias, uno delos periódicos más leídos en Venezuela y uno de los que más leen los bolivarianos,apareció un anuncio de dos páginas en el que se decía que el Estado te quitaría atus hijos y que ellos pertenecerían al Estado, que se eliminaría la libertad deconfesión religiosa.En Carabobo, el periódico regional Notitarde, publicó unaencuesta en primera línea con el siguiente titular: "Hoy tú decides y la decisiónserá para siempre" y justo debajo de una fotografía una carnicería vacía con unabandera cubana y una imagen de Castro con el siguiente titular: "Así es cómo hoy esla Cuba socialista".Estos ejemplos demuestran la hipocresía mendaz de la campaña delos medios de comunicación internacionales cuando dicen que "no hay libertad deprensa hoy en Venezuela". Esta campaña ruidosa alcanzó su crescendo hace unos mesescuando el gobierno decidió no renovar la licencia de RCTV, una cadena de televisiónde derechas que era un nido célebre de conspiradores contrarrevolucionarios quejugaron un papel clave en el golpe de abril de 2002.El problema no es que larevolución haya limitado los derechos democráticos de la oposición o pisoteado la"libertad de prensa". El problema es que la revolución ha sido demasiado generosacon sus oponentes, excesivamente tolerante, muy paciente, demasiado caballerosa. Hadejado excesivo poder en manos de la oligarquía y sus agentes. Ha puesto un arma ensus manos y que la están utilizando de modo muy efectivo para sabotear larevolución, descarrilarla y por último destruirla.La abstenciónTodo esto es ciertopero no responde a la pregunta de por qué ha ganado el "no". El elemento principalen la ecuación fue la abstención: un gran número de chavistas no se han molestado enir a votar. La pregunta que se debe hacer es la siguiente: ¿por qué no han votado?Los burócratas y cínicos de clase media culparán a las masas por su supuesta apatía.Esa idea es totalmente falsa. Las masas han votado sistemáticamente a Chávez en cadaelección y referéndum. Votaron masivamente en diciembre pasado, pero ahora haysíntomas de cansancio. ¿Por qué?Después de todo lo que se habla sobre el socialismo,la oligarquía aún está firmemente atrincherada, utiliza su riqueza y poder parasabotear y socavar la revolución. Los golpistas de 2002 aún están en libertad. Losmedios de comunicación de derechas son libres para extender mentiras y calumniascontra la revolución. Asesinan a activistas campesinos y no pasa nada.A pesar de lasreformas del gobierno, que sin duda han ayudado a los pobres y desfavorecidos, lamayoría aún vive en la pobreza. El problema de los sin techo sigue sin resolverse.El sabotaje de los terratenientes y capitalistas está provocando escasez deproductos básicos. Todo esto tiene un efecto sobre la moral de las masas.Laaplastante mayoría de las masas aún apoyan a Chávez y la revolución, pero hay clarossíntomas de cansancio. Después de nueve años de agitación, las masas están cansadasde palabras y discursos, desfiles y manifestaciones, también de interminableselecciones y referendos. Quieren menos palabras y una acción más decisiva: accióncontra los terratenientes y capitalistas, acción contra los gobernadores yfuncionarios corruptos.Sobre todo, quieren acción contra la quinta columna dechavistas de derechas que llevan camisetas rojas y hablan de socialismo del sigloXXI pero que se oponen al verdadero socialismo, que sabotean la revolución desdedentro. A menos que se purgue el Movimiento Bolivariano y el PSUV de estosburócratas y arribistas reformistas, no se podrá hacer nada.La quinta columnaLosburócratas de nuevo demostraron su total incapacidad de organizar una campaña seriade masas. No consiguieron responder a las mentiras de la oposición. No fueroncapaces de explicar los muchos puntos de la reforma constitucional que habríanbeneficiado a la clase obrera, como la jornada laboral de 36 horas semanales. ¿Cómolo iban a hacer cuando ellos mismos se oponen a este tipo de medidas socialistas?Este sabotaje por parte de la quinta columna es bien conocido por la base delmovimiento, también por sus enemigos. La revista Time comentaba con desdén:"Inclusoalgunos aliados de Chávez quieren poner frenos al tren radical del presidente.Muchas de las reformas propuestas, dicen ellos, tienen menos que ver con atribuirpoderes al pueblo que con la concentración de poder en manos de Chávez. Entre lasiniciativas: eliminar el límite de mandados presidencial; poner el ahora autónomoBanco Central bajo el control del presidente; y la creación de vicepresidentesregionales. Los líderes provinciales como Ramón Martínez, gobernador del estado deSucre y socialista, considera esta última idea como una profusa centralización de laautoridad federal, además de una traición a la revolución bolivariana de Chávez(llamada así por el héroe de la independencia sudamericana del siglo XIX: SimónBolívar). ‘Esta revolución se supone que crearía más pluralismo en Venezuela', diceMartínez. ‘Nosotros no queremos un mega-estado como la Unión Soviética'".Cualquieraque lea estas líneas comprenderá inmediatamente por qué no hubo una campaña seria.Ramón Martínez no es un socialista sino un dirigente de Podemos, esos renegados quese escindieron del Movimiento Bolivariano en víspera del referéndum para llevar acabo una violenta campaña por el "no". Su comportamiento no debería sorprender anadie, no fue un caso aislado. En Apure, el gobernador no hizo nada para organizarla campaña, y muchos otros se comportaron de una manera similar. Los burócratassimplemente repitieron la misma campaña desastrosa y vacía que organizaron hace unaño en la campaña presidencial.Un compañero en Mérida describía la situación de estamanera: "Fue una campaña estúpida, los carteles sólo decían que si votabas a Chávezera por ‘amor' mientras que la campaña de la derecha era violenta. Decían que lequitarían todo a la gente, si tenías dos automóviles, te quitarían uno, que losrecién nacidos serían arrebatados por el estado 'socialista'". Después de que seanunciara el resultado, hubo un programa en directo con las líneas telefónicasabiertas al público en RNV, una de las emisoras de radio estatales, y la mayoría delos que llamaron culpaban a la burocracia por la ausente campaña a favor del SÍ.Muchos mencionaron la actitud de los gobernadores alcaldes "chavistas" que no solono organizaron la campaña, sino que la sabotearon activamente. Estos burócratastemían la aprobación de estas reformar más que la oposición. Correctamente, veíanque las masas considerarían este referéndum como parte de un largo y atrasado ajustede cuentas no sólo con la clase dominante, sino también contra los elementosreformistas y burocráticos dentro de la dirección del movimiento bolivariano.Latáctica de BaduelLas declaraciones de la oposición después del resultado fueron muysignificativas. El primer orador fue uno de los dirigentes de los estudiantesreaccionarios, en tercer lugar estaba Rosales, el candidato opositor al presidenteque perdió contundentemente frente a Chávez el pasado mes de diciembre. Pero elsegundo orador no era otro que el general Baduel, el anterior ministro de defensa dequién hemos escrito hace poco.¿Qué dijo Baduel? Habló de la reconciliación nacionaly ofreció negociar con Chávez. Renunciaba a todas las intenciones de organizar ungolpe. En pocas palabras, ofreció una cara sonriente y la mano amistosa. Esta es unatáctica bastante inteligente y confirma nuestra impresión de que Baduel es uncontrarrevolucionario inteligente. La nueva táctica de la oposición refleja tambiénla verdadera correlación de fuerzas que, a pesar del resultado del referéndum, esaún muy desfavorable para los contrarrevolucionarios.La revolución no deberíaconfiar en ninguna de las caras sonrientes de la contrarrevolución. Debemos recordarlas palabras de Shakespeare: "¡hay sonrisas que hieren como puñales!" La oferta dereconciliación es una trampa. No puede haber reconciliación entre revolución ycontrarrevolución porque no puede existir reconciliación entre ricos y pobres,explotadores y explotados.La única razón de este cambio de táctica es que laoposición no puede derrotar a Chávez mediante la acción directa. Son demasiadodébiles y lo saben. Los elementos más estúpidos de la oposición ahora estánborrachos de éxito. Pero después de una noche de borrachera llegará la mañana conuna mala resaca. La "victoria" se ha ganado por un estrecho margen. A pesar de losgrandes esfuerzos de la oposición sólo han conseguido movilizar unos 100.000 votosmás. Además, esta lucha no se puede ganar sólo con los votos.Los burguesesbarrigones, sus esposas e hijos, el pequeño tendero, el estudiante "mocososconsentidos de los ricos", los oficinistas del gobierno, resentidos con la "chusma",los pensionistas nostálgicos de los "buenos y viejos días" de la Cuarta República,los especuladores, ladrones y estafadores, los viejos devotos de ambos sexosmanipulados por la jerarquía reaccionaria de la Iglesia, los ciudadanos de la sólidaclase media cansados de la "anarquía": todos estos elementos parecen como una fuerzaformidable en términos electorales, pero en la lucha de clases su peso esprácticamente cero.La correlación de fuerzas de claseLa verdadera correlación defuerzas de clase se pudo ver en los mítines de fin de campaña del referéndum. Comoen diciembre de 2006, la oposición movió cielo y tierra para movilizar a su base yconsiguió reunir una gran multitud. Sin embargo, al día siguiente, las calles delcentro de Caracas estaban llenas de una manera de camisetas rojas y pancartas. Losdos mítines revelaron que la base activa de los chavistas es cinco u ocho veces másque grande que la base de la oposición.La imagen es incluso más clara en el caso dela juventud. Los estudiantes de la oposición son las tropas de choque de laoposición. Han sido la principal fuerza organizadora de provocaciones violentascontra los chavistas. En su manifestación más grande congregaron a 50.000 personas,según el cálculo más optimista. Pero los estudiantes chavistas en su manifestaciónreunieron a 200.000 o 300.000 personas. En este sector decisivo de la lucha, lajuventud, las fuerzas activas de la revolución superan con creces a las fuerzas dela contrarrevolución.En el lado de la revolución está la aplastante mayoría de lostrabajadores y campesinos. ¡Esta es la cuestión decisiva! Ni una bombilla seenciende, ni una rueda gira, ni un teléfono suena sin el permiso de la clase obrera.Esta es una fuerza colosal una vez se organiza y moviliza por la transformaciónsocialista de la sociedad.¿Y el ejército? ¿Qué pasa con el ejército? Los reformistascomo Heinz Dieterich siempre están con la misma historia como si se tratara de undisco rallado en un viejo gramófono. Sí, el ejército es una cuestión decisiva. Peroel ejército siempre refleja las tendencias que hay dentro de la sociedad. Elejército venezolano lleva viviendo una década de tormenta y tensión revolucionaria.¡Y eso deja su sello!No hay ninguna duda de que la aplastante mayoría de lossoldados rasos, hijos de trabajadores y campesinos, son leales a Chávez y larevolución. Lo mismo se aplica a la mayoría de los sargentos, suboficiales yoficiales más jóvenes. Pero cuanto más ascendemos en el escalafón militar menosclara es la situación. En las últimas semanas hubo rumores de conspiraciones yalgunos oficiales fueron detenidos. ¡Es una advertencia seria!Entre los oficiales,muchos serán leales a Chávez, otros simpatizarán con la oposición o serán secretoscontrarrevolucionarios. La mayoría probablemente sean soldados de carreraapolíticos, cuyas simpatías se inclinan a uno u otro lado dependiendo del climageneral de la sociedad.El hecho de que el general Baduel haya decidido adoptar untono cauteloso y conciliador demuestra que en la actualidad no existe una base seriapara un golpe de estado. Los contrarrevolucionarios serios (incluidos los asesoresde la CIA) son conscientes de que por ahora la situación no está madura para unaoperación como la de abril de 2002. ¿Por qué no? Porque cualquier intento de dar ungolpe en esta etapa sacaría de nuevo a las masas a las calles dispuestas a luchar ymorir si es necesario para defender la revolución.En estas circunstancias, elejército venezolano actualmente no sería un instrumento muy fiable para un golpe.Llevaría a una guerra civil que los contrarrevolucionarios no confían en ganar. Y nohay dudas de que en esta ocasión una derrota de la contrarrevolución en una luchaabierta significaría la liquidación inmediata del capitalismo en Venezuela.Por estasconsideraciones prácticas Baduel ha adoptado la posición que ha tomado. En realidadintenta ganar tiempo, espera que las condiciones objetivas cambien a favor de lacontrarrevolución y en contra de la revolución. Hay que admitir que estos cálculosson correctos. ¡El tiempo no está del lado de la revolución!El papel pernicioso delas sectasBaduel ahora defiende la convocatoria de una asamblea constituyente.Resulta irónico que sea la misma reivindicación que está defendiendo el PO argentinoy otras sectas ultraizquierdistas. Estos últimos se encontraron agitando al lado dela contrarrevolución en la campaña del referéndum, pero no debería ser una gransorpresa.El papel de Orlando Chirino y otros llamados "trotskistas" que defendieronel voto nulo fue absolutamente pernicioso. Estas damas y caballeros están tan ciegospor su odio a Chávez que ya no son capaces de comprender la diferencia entrerevolución y contrarrevolución. Esta circunstancia les incapacita totalmente comouna fuerza progresista, menos aún revolucionaria. Pero dejemos que los muertosentierren a sus muertos.Los contrarrevolucionarios e imperialistas comprenden lasituación con mucha más claridad que los payasos y estúpidos sectarios. Las masashan despertado a la vida política por Chávez y le son tremendamente leales. Laburguesía ha intentado todo lo posible para deshacerse de Chávez pero ha fracasado.Cada uno de los intentos contrarrevolucionarios se ha hecho pedazos frente a la rocadel movimiento de masas.Por lo tanto, han decidido armarse de paciencia e intentanganar tiempo. Chávez ha sido elegido para un período de seis años y por tanto tienencinco años más por delante. El primer paso de la burguesía era garantizar que nopuede presentarse a las próximas elecciones. Esa era la importancia del referéndumdesde su punto de vista, calculan que si pueden librarse de Chávez de una manera uotra el movimiento se dividirá en pedazos y se desintegrará, permitiendo así que elpoder regrese a sus manos.La oposición es cauta porque es consciente de sudebilidad. Sabe que no es lo suficientemente fuerte para pasar a la ofensiva. Perosobre la base de un "acuerdo nacional" intentan diluir el programa de Chávez. Si loconsiguen, desmoralizará a la base chavista, mientras que los burócratas yreformistas saldrán fortalecidos.Es una táctica inteligente, pero hay un problema. Apesar del resultado del referéndum, tienen que aguantar a Chávez hasta 2012-13 y nohay otras elecciones importantes en el horizonte. En una situación como Venezuela encinco años pueden cambiar muchas cosas. Por eso quieren una asamblea constituyente,si ellos pueden ganar otro referéndum cambiarán la constitución para permitir unaselecciones anticipadas que esperan ganar, probablemente con Baduel comocandidato.¿Por qué tienen tanta confianza en ganar? Por que la revolución no hallegado hasta el final, porque las palancas importantes de la economía se han dejadoen manos de los mayores enemigos de la revolución, y también porque hay un límite alo que pueden tolerar la masas sin caer en un ambiente de apatía ydesesperación.¡Son necesarias medidas decisivas!Hace algunos años, en mayo de 2004,escribí un artículo titulado: Tesis sobre la revolución y contrarrevolución enVenezuela, en él escribía lo siguiente:"Basarse exclusivamente en la disposición delas masas a hacer sacrificios es un error. Las masas pueden sacrificar su hoy por unmañana sólo hasta cierto punto. Siempre hay que tener en mente una idea, en últimainstancia, la cuestión económica es decisiva".Esta observación hoy mantiene toda suvigencia. En su artículo del 27 de noviembre de 2007, Erik Demeester daba cifras deun reciente informa de Datanalisis (1) [el servicio de estadísticas venezolano] querevelaba lo que ya muchas personas saben. "La escasez de productos alimenticiosbásicos se está volviendo intolerable. Este estudio señala que la leche, la carne devaca y el azúcar son muy difíciles de encontrar. Otros productos como el pollo, elaceite de cocina, el queso, las sardinas y las alubias también son muy escasos. Elanálisis se basa en entrevistas a 800 personas en unas 60 tiendas diferentes,supermercados y mercados, tanto del sector privado como de la red pública dedistribución: Mercal. El 73, 3 por ciento de los lugares visitados no tenían lecheen polvo a la venta. El 51, por ciento ya no tenían azúcar refinada, el 40 porciento no tenía aceite de cocina y el 26,7 por ciento no tenía alubias, un productobásico en Venezuela."Dos tercios de los clientes declararon que en un grado u otropadecían escasez de comida donde habitualmente compraban. Colas de horas, algunasveces de cuatro horas, para comprar algo de leche no eran algo excepcional. Estasituación recuerda a la de Chile cuando el sabotaje económico se utilizó contra elgobierno de izquierdas de Unidad Popular en los años setenta".Para las masas lacuestión del socialismo y la revolución no es abstracta sino en realidad muyconcreta. Los trabajadores y campesinos de Venezuela han sido extremadamente lealesa la revolución. Han demostrado un alto grado de madurez revolucionaria ydisposición a luchar y hacer sacrificios. Pero si la situación se prolonga durantedemasiado tiempo sin una ruptura decisiva, las masas comenzarán a cansarse.Empezando por las capas más atrasadas e inertes empezará a desarrollarse un ambientede apatía y escepticismo.Si no hay un final claro a la vista comenzarán a decir:hemos escuchado todos estos discursos antes, pero nada fundamental ha cambiado. ¿Dequé sirve manifestarse? ¿De qué sirve votar si vivimos igual que antes? Este es elmayor de los peligros para la revolución. Cuando los reaccionarios vean que la mareade la revolución comience a bajar entonces pasarán a la contraofensiva. Loselementos avanzados de los trabajadores se encontrarán aislados. Las masas ya noresponderán a sus llamamientos. Cuando llegue ese momento la contrarrevolucióngolpeará.Aquellos que defiende que la revolución ha ido demasiado lejos y rápido,que es necesario detener las expropiaciones y llegar a un acuerdo con Baduel parasalvar la revolución, están totalmente equivocados. La razón por la que un sector delas masas se están desilusionando no es porque la revolución haya ido demasiadolejos y rápido, sino porque va demasiado lenta y no hay ido lo suficientementelejos.La creciente escasez de productos básicos y la inflación afectanprincipalmente a las zonas de la clase obrera, que forman la base del chavismo. Estacircunstancia es la que socava la revolución no "ir demasiado lejos". No se puedehacer media revolución. Si aceptamos el consejo de los reformistas de la escuela deHeinz Dieterich seguramente destruiremos la revolución. Actuaríamos como un hombreque está sentado en la rama de un árbol y la sierra.Las elecciones y la lucha declasesLos marxistas no nos negamos a participar en las elecciones. Esa es laposición del anarquismo no del marxismo. En general, la clase obrera debe utilizarcada resquicio democrático que esté disponible para reunir a sus fuerzas, conquistaruna posición tras otra al enemigo de clase y prepararse para la conquista delpoder.La lucha electoral ha jugado un papel importante en Venezuela para unir,organizar y movilizar a las masas. Pero tiene sus límites. La lucha de clases no sepuede reducir a estadísticas abstractas o aritmética electoral. Ni el destino de unarevolución está determinado por leyes o constituciones. Las revoluciones se ganan ose pierden no en los despachos de abogados o en elecciones parlamentarias, sino enlas calles, en las fábricas, en los pueblos y barrios pobres, en las escuelas ybarracones del ejército. Ignorar este hecho es un peligro.Los reformistas creen quela clase obrera siempre debe cumplir las sutilizas legales. Pero hace tiempo queCicerón dijo: Salus populi suprema est lex (La ley suprema es el bien del pueblo).Nosotros deberíamos añadir: la ley suprema es el bien de la revolución. Loscontrarrevolucionarios no han demostrado ningún respeto por la ley o la constituciónde 2002, y si hubieran triunfado habrían abolido inmediatamente la constitución de1999. Ahora todos están gritando por la defensa de esa misma constitución.Inclusodespués de la derrota del referéndum, Chávez tiene suficientes poderes para llevar acabo la expropiación de los terratenientes, banqueros y capitalistas. Tiene elcontrol de la Asamblea Nacional y el apoyo de los sectores decisivos de la sociedadvenezolana. Una ley capacitante para expropiar la tierra, los bancos y las grandesempresas privadas provocaría un apoyo entusiasta de las masas.El nivel de abstenciónque ha permitido la estrecha Victoria de la oposición es una advertencia. Las masasexigen una acción decisiva y no palabras. Puede que esta derrota tenga el efectocontrario, puede elevar las masas a niveles nuevos de lucha revolucionaria. Marxdijo que la revolución necesita el látigo de la contrarrevolución, y lo hemos vistoen más de una ocasión durante estos últimos nueve años en Venezuela.No se puedehacer una tortilla sin romper los huevos y no se puede luchar con un brazo atado ala espalda. Una revolución no es un juego de ajedrez con reglas bien definidas. Esuna lucha entre intereses de clase mutuamente antagónicos e irreconciliables. Sonnecesarias medidas decisivas para defender la revolución y desarmar lacontrarrevolución.La victoria del "no" en el referéndum actuará como un golpesaludable. La base chavista está furiosa y culpa a la burocracia, a la quecorrectamente culpan de este revés. Existen acciones para purgar a la derecha delmovimiento. ¡Es absolutamente necesario! Nuestras consignas deben ser:¡Ningún pasoatrás! ¡Ningún acuerdo con la oposición!¡Por el avance de la revolución!¡Expulsiónde los burócratas y arribistas!¡Expropiación de la oligarquía!¡Armar a lostrabajadores para luchar contra la reacción!¡Viva el socialismo!

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