

Mientras el gobierno amenazaba con que no negociaría mientras se diera la violencia, los trabajadores no cesaban en su lucha. El resultado de todo esto es que el gobierno, temiendo que el conflicto se polarizara, debió elaborar un plan para lograr un acuerdo con los trabajadores subcontratados.
Con todo, no debemos elevar a la categoría de ídolos a los trabajadores del cobre, pues si bien uno de sus dirigentes (ojo que es militante PC) pide la nacionalización del cobre, los obreros del sector minero no se han destacado por luchar por cuestiones que vayan más allá de sus propios intereses.
Otro aspecto positivo es que el conflicto sirvió para dejar al descubierto a los lacayos del capitalismo, a los dirigentes que venden a sus trabajadores a cambio de beneficios personales.
Saludamos a todos los trabajadores revolucionarios e invitamos al pueblo chileno a iniciar la lucha verdadera. La lucha por la conquista del poder para todo el pueblo.
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